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domingo, 13 de diciembre de 2009

CARCEL



CARCEL


Hay un lugar descampado con una construcción única. Esta ubicada a las afueras de un pueblo en donde se puede ver sembradíos de alfalfa. En aquél extremo pastan dos vacas. Comienzo a andar hasta llegar a una pared de más de veinte metros. En una de sus orillas hay una ventana con barrotes oxidados. Un patio trasero, algunas macetas y unos instrumentos de labranza que dejó olvidados un campesino Checo.


En el interior hay un hombre que asoma sus manos y me pide lo saque de ese encierro. El me grita y me dice que no es un lobo. Incluso me da un papel con alguna clave para que pueda abrir por fuera la puerta, pueda entrar y lo salve.


Su expresión es la de un tipo duro, no quiero averiguar y él me insiste, me pide por favor. Cuando esta por convencerme aparece una anciana con una nariz roja. Ella me dice que este desgraciado mato a cinco niños . Los buscó a las afueras del pueblo en los caseríos y cuando meno se lo esperaban les caía como los gavilanes. Luego los llevaba a un almacén y los destazaba como si fueran puerquitos.

El hombre decía que eso era mentira que el no había matado siquiera a una mariposa, vamos ni a una mosca. El que lo hizo se está burlando de nosotros. Y yo aquí pagando culpas ajenas.

Le hice caso a la recomendación de la anciana y sali aventándole el papel con la clave.

Una vez afuera busqué unas trancas para reposar unos instantes. El cielo de un azul intenso abarcaba la grandeza del mundo y los horizontes. En el lado izquierdo de aquél inmenso mar de aire aparecieron varias bolas como si de platino se tratara. Emitían destellos que el mismo sol les proporcionaba.


Llegan justo a mis pies y se abrió una puerta. Descubrí el rostro de Stanley Kubrick. Su mirada grande me insitia para que subiera a esa nave y como a mí esas cosas de marcianos y seres de otros mundo se me hacen una real pendejada le dije a Kubrick que no tenia caso alguno que subiera. ¿ A dónde puedo ir que más valga.
Stanley como enfadado cerró la puertecita y volvió a partir en sus esferas. Busque un cigarro porque en los sueños sí fumo. Pensé que ir hasta las pléyades en un viaje de suma gueva, mejor busco un camino más terrenal y me olvido de las estrellas….

Original de Alfredo Arrieta
Para elpueblodetierra.
Nec spe, nec metu
Estados Unidos Mexicanos.
13 diciembre de 2009.